Crecimiento Personal

Honra tú ser, durante tú Pandemia

Esta es una carta de parte de una mujer costarricense, una mamá con raíces ticas, casada, viviendo en Estados Unidos desde hace más de 10 años, con una recién nacida en medio de la pandemia.

Buenos días,  estoy escribiendo rápido antes de que mi hija Luna, de 5 meses, se despierte de su siesta y sea tiempo para darle leche materna otra vez, y antes que mi hijo Gavin -de 7 años- termine su tarea de la escuela.

Es de mañana, bien tempranito, cuando la última parte de la oscuridad desaparece y el sol empieza a salir.

Estoy tomándome un cafecito recién chorreado, bien calientito, y empiezo a escribir.

Valoro y aprecio este tiempo para mí misma, no saben cuanto valoro y aprecio este momento de silencio.

Solo quisiera decirte que sí, tú también estás haciendo un trabajo increíble como ser humano en  cualquier parte del mundo que te encuentres.

Como padres y madres guardamos secretos y mantenemos hasta nuestra última gota de sanidad para mantener seguros a nuestros seres queridos.

Es cuando el miedo y la ansiedad empiezan a molestar que  las pequeñas inseguridades aparecen. Y ni para que decir si te pones a leer en internet  noticias sobre la pandemia, y ves que en los Estados Unidos, Italia y España las muertes incrementan todos los días.

Todo esto puede ser realmente abrumador !!

Ya basta  !!! Es suficiente!!!

Necesitamos un descanso de todo esto…

Yo estoy agotada, Yo no estoy en las mieles de la conmiseración, Yo simplemente estoy escuchando mi intuición y estoy usando mi voz.

Y adivinen que?  No tenemos que ser la mejor maestra de arte, para nuestros hijos.

Tampoco tenemos que hornear, hacer mil recetas, bailar, leer y mantenernos súper ocupadas, centradas y calmadas para ser buenas madres.

!! Ya Lo Somos !!

Yo horneo pan casero simplemente porque me gusta el olor que le da a mi hogar, porque disfruto la experiencia con mi familia,  y amamos todas las cosas que horneamos y eso me hace sentir muy feliz.

Yo horneo y/o ejercito porque me gusta distraerme del dolor, de la tristeza y del duelo que está pasando a nivel nacional e internacional.

Ahhh una cosa más. Te quiero hacer una pregunta: Como familia, no importando que tipo de familia tienes:

¿Estabas preparada para enfrentar esta pandemia ?

No, no lo creo, ya que nadie nos preparó para esto, ni emocionalmente, ni mentalmente, ni financieramente……… pero si con mucho  papel higiénico que es un reflejo de la ansiedad como sociedad.

Quiero que sepas que, Yo te veo, que Yo te valoro y que Yo sé con las muchas cosas que estás lidiando. Muchas están haciendo teletrabajo, y a la par están con sus hijos siendo maestras a la vez, de lo cual tampoco fuimos preparadas ni asesoradas de cómo hacerlo, y encima de todo eso cocinan, limpian,  lavan y son esposas.

Yo las veo cuando se van hacer fila al supermercado con mucho miedo. Usando mascara, guantes y el desinfectante para poder llevar esa comida a sus hogares, y algunas veces tenemos que llevar a los niños con nosotras porque no tenemos con quien dejarlos corriendo el riesgo que se infecten y sé muy bien que esto es agotador para todos.

Yo veo cuando llegas a casa y te quitas los zapatos y los dejas afuera. También veo cuando desinfectas todos los empaques de comida y te lavas las manos inmediatamente.

Este no es un tiempo para pretender que somos las mejores y por eso debo de decirles que todas estamos haciendo un trabajo maravilloso en estos días de cuarentena.

Yo sé  y entiendo que esto ha sido un desafío emocional para nosotras las madres.  ¿Por qué?

Porque No tenemos control sobre este virus y nos gusta llevar todo en orden y esto es como una novela trágica en donde  todos los días cambian y tenemos nuevos episodios.

Estamos sumamente cansadas, de tratar de mantener nuestras familias saludables y seguras.

Así que vamos a darle un reconocimiento a los días de esta cuarentena:

  • A los días oscuros, donde son necesarios porque nos hacen valorar todo a nuestro alrededor, aún lo más simple que damos por sentado.
  • A los días soleados en donde tenemos esperanza y podemos sentir ese calorcito desde el cielo que nos anima el alma y conforta el espíritu.
  • A los días que estamos frustradas porque reconocemos la impotencia de entender que No podemos cambiar la realidad, y esto va más allá de nuestro control.
  • A los días que estamos enojadas porque nos hace trabajar en nuestro dominio propio y/o autocontrol.
  • A los días que nos sentimos desesperadas, porque nos hacen vulnerables y volver nuestra mirada al cielo y clamar por ayuda.
  • A los días que sentimos duelo, porque ese dolor profundo nos enseña que la muerte es parte de la vida y puede estar a la vuelta de la esquina.
  • A los días que estamos consumidas en el miedo,  porque eso nos hace ser más precavidas y cuidadosas en el diario vivir.
  • A los días de esperanza, porque sentimos que podemos con todo y que con Dios de nuestro lado todo estará bien.
  • A los días que tratamos de resolver nuestras vidas, porque en realidad descubrimos que no hay nada que resolver, que todo es un proceso que se va desarrollando día tras día, semana tras semana y año tras año.
  • A los días que literalmente sólo nos preocupamos de los recibos y el dinero, ya que en ellos podemos tener mayor creatividad para buscar nuevas fuentes de ingresos y descubrir que nuestro proveedor está en el cielo y que de Él viene nuestro sustento diario.
  • A los días que son incómodos y que no nos podemos estar quietas, porque estos días nos obligan a ser creativas, cambiar rutinas, ánimos y hasta estilos de vida. 
  • A los días que sí estamos felices de estar en casa, ya que valoramos inmensamente la bendición de estar en esas 4 paredes llamadas Hogar y compartir tiempo (lo más valioso) con los nuestros.
  • A los días que juramos somos porristas (motivando a otras) porque nos dan la oportunidad de servir a otr@s y no hay nada que llene más nuestra alma y espíritu que dar un poco de lo mucho que hemos aprendido y recibido. 
  • A los días en que veo un arcoíris, porque aún me hace creer que la vida es Bella y tiene hermosos colores y  que hay una promesa más allá de eso.
  • A los días en que todo va muy bien y no quiero estropearlo o que otros lo arruinen, porque me hace dar cuenta que la felicidad depende de mí solamente y de mi actitud ante las cosas.
  • A los días donde siento que ya no puedo más con mis hijos, porque a pesar de que los amamos con el alma, valoro más a sus maestras, valoro más a mis padres y valoro la oportunidad de ser yo quien los corrige y enseña a ser mejores personas.

Es por esto y mucho más que agradezco a la pandemia por todo el aprendizaje que estoy viviendo y a la vez ya no quiero otra sugerencia más de cómo mantener una rutina en estos días, otro  video más sugiriendo de como criar a mis hijos, otro más de cómo hacer ejercicios en 1000 formas diferentes, ya que si bien es cierto son muy útiles e instructivos muchas veces nos pueden causar un sentimiento de culpabilidad o presión al sentir que no estamos haciendo “todo lo que se supone que deberíamos”.

Lo que realmente necesitamos tener presente, en mi caso personal, es abrazar y besar más mis hijos y a mi esposo, cuidar más de mí,  de mi voz interna y de lo que dice mi cuerpo, para así dar lo mejor a mis seres queridos, a mi familia y a mi comunidad.

Tengamos mucho cuidado de nuestros niños, porque ellos en su nivel están siendo afectados de igual forma y si nosotros no lo estamos manejando bien, ellos tampoco.

  • Seamos más positivas y menos quejosas.
  • Seamos más proactivas y menos sedentarias.
  • Busquemos hacer cosas que nos llenen el Alma y el Espíritu.
  • Fortalezcamos nuestra relación con Dios, creo no hay mejor momento para ello.

Honra tú ser, durante tú pandemia, ya que cada quien la está viviendo de formas únicas y diferentes.

Demostremos cariño por medio de letras, mensajes de voz y video llamadas que ya luego tendremos tiempo para hacerlo en persona.

Es tiempo de dejar de pretender y SER más empáticas y vulnerables unas con otros.

Honra tú ser, durante tú pandemia, ya que cada quien la vive de formas muy diferentes.

Mientras tanto yo esperaré por mañana para poder abrazarte.

Con amor,

Natalia Bates & Karina Quesada

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